Una fotografía que se apoya en el espacio para definir el tiempo.

Esta semana comencé a tomar las fotografías que los niños de Maple Bear Saltillo entregarán como recuerdo a sus mamás este 10 de Mayo 2016. Ya es una tradición más que un recuerdo en papel porque he visto que ese día las mamás encuentran algo más en ese presente: el tiempo.

He visto crecer muchos de los alumnos en solo 4 fotografías, desde algunos que llegaron llorando a su foto cuando estaban en pre-maternal y hoy presentarse seguros de sí mismos, saludando y posando como si la cámara fuera su amiga.
Muchos de ellos ya me reconocen como el fotógrafo de cada año.
Incluso he visto mis hijos crecer también, al tomarles su foto cada click que hago me deja una pequeña huella.

Algo seguro es que son muchas las impresiones que iré a recoger pronto al revelado pero no sé dónde van a quedar colgadas ya en su cuadro, no sé si la abuelita se la quedará, o si por whatsapp la verán más familiares; a veces vuela mi imaginación y la veo acomodada en la pared o en la sala principal presumiendo que la niña han crecido aunque lo traviesa nunca se le haya quitado.
Agradezco a Dios por los niños que siguen su camino y guardo silencio por aquellos que solo dejaron esa última foto acomodada junto al buró de mamá.

Por ello quiero que cada una se quede con un buen suspiro cuando en sus manos este este recuerdo porque cada mamá está sujeta indiscutiblemente a una ley mayor: el amor por sus hijos.

La fotografía que aparece como principal fue tomada el 2014 y esta de abajo representan 2013 y 2015. Han crecido, ¿verdad?.

Novishot 2015